Reclamar

Muchas veces somos sujetos pasivos, meros espectadores pero afectados directamente por los abusos y situación de privilegio de las entidades bancarias.

Las famosas letras pequeñas de los contratos no significan necesariamente que no sean abusivas y que nada podamos realizar con ellas.

El principal problema es nuestra propia mentalidad de cliente-David contra entidad-Goliat, sin recapacitar que la ley es nuestra honda, que está en nuestra mano y podemos arrojar la piedra contra el gigante.

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