Noticia templada
Como ya habíamos anticipado en esta misma página, el euribor nos iba a dar un respiro y así lo ha confirmado el Banco Central Europeo al dejar los tipos exactamente igual que en la anterior revisión.
No obstante, hay que ir pensando en atarse lo machos porque la inflación en toda la zona euro está debocada (en unos sitios menos, en otros más, caso de España) y no parece muy razonable que ante esa coyuntura las autoridades monetarias puedan seguir manteniendo congelados los tipos de interés.
El precio del petróleo, tarde o temprano, pasará factura aunque hay teóricos que apuntan la reducción del peso del crudo en los ciclos productivos. Y, cómo no, que la factura energética se liquida con dólares y el cambio con el euro está, prácticamente, a 1,50 lo que la aligera sobradamente.
Pero todo es cuestión de esperar a que se caliente el IPC. Si no, al tiempo.
