Chiringuitos
Ya hemos alertado por estos lugares acerca de los inconvenientes que se puede uno encontrar si acude, por desesperación, a los chiringuitos pretendidamente financieros que prometen reunificar todas las deudas y pagar menos por ellas. La verdad suele ser que se termina pagando muchísimo más y por mucho más tiempo.
Lo peor del asunto es que ese tipo de empresas, al ser de carácter comercial, no están reguladas ni supervisadas por la autoridad monetaria (el Banco de España) y que, muy a menudo, los contratos que hacen firmar a los infelices ahogados por las deudas contienen cláusulas tan abusivas como penalizaciones de hasta un 30% o comisiones de gestión que pueden alcanzar los doce mil euros.
Los servicios de inspección de la Generalitat acaban de imponer sanciones a 58 establecimientos de este tipo en Cataluña por diversas irregularidades.
